Lanjarón es un lugar único con una rica historia y belleza natural. El pueblo, ubicado en los pies de la Sierra Nevada, es conocido por sus fuentes de agua saludable y aguas minerales. Los orígenes de Lanjarón son inciertos, pero se cree que data de la época romana. El pueblo experimentó su auge durante el reinado de la dinastía Alhamares en 1231, y luego fue conquistado por los Reyes Católicos a finales del siglo XV.


Durante este tiempo, el castillo del pueblo fué destruido y muchos de los moriscos que se habían convertido al cristianismo fueron obligados a huir. Sin embargo, algunos eligieron rebelarse contra los españoles en 1568. La rebelión fue sofocada por tropas lideradas por Don Juan de Austria, y el pueblo fue repoblado por colonos cristianos.


Hoy en día, los visitantes de Lanjarón pueden explorar las encantadoras calles y arquitectura del pueblo, incluyendo el barrio Hondillo, que todavía conserva su encanto de las casas y calles alpujarreñas. Uno de los lugares que uno debe de visitar si va a Lanjarón, puedes admirar la arquitectura alpujarreña que se conserva. Si lo que buscas es casas vacacionales de lujo, Lanjarón es la opción perfecta.


El pueblo también cuenta con un hermoso bosque de castaños en la ladera de la colina encima del Castillo de los Moros, y es hogar de una variedad de fuentes de agua mineral rica. Lanjarón ha sido conocido como una ciudad termal desde el siglo XVII, y es famoso por sus aguas que promueven la salud. La ubicación del pueblo en la frontera de Sierra Nevada y la Alpujarra permite la aparición de un gran número de fuentes y aguas minerales, que se cree que tienen una amplia gama de beneficios para la salud.


Las Fuentes de Lanjarón. Lanjarón es un pueblo conocido por sus 23 fuentes, cada una con un poema, muchos de ellos escritos por García Lorca. La fuente más popular es la Fuente de las Adelfas, ubicada en la entrada del pueblo cuando se viene desde Granada. Otra fuente notable es el Pilarillo Vuelto o Fuente de las Cuatro Esquinas, ya que es la única que todavía conserva su diseño original. El manantial de la Capuchina es el más famoso y querido por los habitantes del pueblo. El agua en las fuentes de Lanjarón tiene un sabor fuerte debido a su alto contenido de sodio, hierro y calcio, y se recomienda para personas con problemas de hígado o gastrointestinales. Las fuentes en el pueblo son un símbolo y contribuyen al ambiente mientras se recorre el pueblo, ya que el agua tiene un sonido casi poético.


Otro lugar que debes ver si estás en Lanjarón es La Placeta de Santa Ana, una encantadora y pintoresca plaza en la ciudad de Lanjarón, conocida por sus casas tradicionales alpujarreñas decoradas con macetas. La plaza fue una lavandería pública en el siglo XVII y ahora es un lugar tranquilo, con un poema de García Lorca que dice “Paz del alma, remanso de prisas, canto del agua.” destino imprescindible en Lanjarón.


En general, Lanjarón es un destino hermoso e históricamente significativo que ofrece a los visitantes la oportunidad de relajarse y rejuvenecer en un entorno natural. Para todos los públicos, encontrando casas vacacionales de lujo, si lo que buscas es una experiencia aún más especial.

 

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